Enfoque basado en la prevención.

La gestión de la seguridad debe estar orientada a evitar la ocurrencia de delito y violencias, en base a la identificación de los factores de riesgo y los factores de protección.

La inseguridad es un fenómeno multicausal.

No hay un solo factor con capacidad de explicar por sí mismo el fenómeno de la inseguridad, ni los distintos niveles de violencias y delito.

La inseguridad requiere un abordaje integral.

Son necesarias la articulación y la coordinación entre distintas áreas y niveles de gobierno para políticas de seguridad más eficaces.

La seguridad es una responsabilidad compartida entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil.

El éxito de las políticas de seguridad depende del establecimiento de alianzas entre los gobiernos locales y otros actores sociales, con participación de la comunidad.

Los gobiernos locales son actores clave en la gestión de la seguridad.

El delito y la violencia son experimentados mayoritariamente a nivel local, es en el nivel local donde las políticas finalmente se hacen operativas. Las experiencias más exitosas son aquellas diseñadas e implementadas a escala local.

Gestión de la seguridad basada en evidencias.

Permite identificar necesidades, establecer prioridades, diseñar, ejecutar, monitorear y evaluar las políticas de seguridad, de manera consistente con los procesos democráticos de gobierno.